
Este es mi papá Cono, tiene casi 70 años y es uno de los padres que este domingo no pudo reunirse con sus hijos a festejar su día por el paro agropecuario.
En la foto está en una de sus quintas de citrus recorriendo con su nieta y contándole como es esto de producir para que ella luego tenga mandarinas para el postre o su jugo exprimido en el desayuno.
Se levanta y va al campo a las 5 de la mañana, regresa a las 18 hs no conoce otra cosa que trabajar, trabajar y trabajar. No está de acuerdo con ningún paro pero pensar así en estos tiempos es un pecado, es rehén de unos pocos que no lo dejan pasar a controlar que la fruta no se le pudra.
No importa viejo, yo te banco, sos un ejemplo para mí te quiero.
Ojalá que este conflicto se arregle de una vez por el bien de todos y que uno sea dueño de elegir qué postura tomar como debe ser en democracia.