viernes, 31 de octubre de 2008

De tejidos ni hablar

Hola a todas, tal como les vengo contando estoy tejiendo muy poco porque en casa siguen los pintores, que a esta altura tengo más diálogo con ellos que con mi marido, no por problemas sino por la cantidad de horas que comparto con ellos.
Una amiga me dijo que lo que te mata en las reformas es el “ya que” y tenía razón ya que estamos cambia de lugar la salida de gas, ya que estamos coloca una ventana acá, ya que estamos lija las aberturas hasta que aparezca la madera, etc. Esto hace que se te escape por las nubes el presupuesto, y se dupliquen los días de trabajo. Por suerte tengo la virtud de visualizar el trabajo terminado y hacia eso voy.
Ingenua yo,lo primero que compré para mi casa antes de mudarme fue una veleta de viento que todavía no pude poner y lo que es peor la guardé en una caja sin rotular así que no tengo idea de cuando la voy a encontrar.

Otro tema, hace unos días, esperando que Pía termine su clase de inglés me di una vuelta por las laneras, entré en casi todas buscando vinilo para tejer unos accesorios que me encargaron.
Me sorprendí mucho porque no había nadie en ningún lado y lo más raro que las vendedoras estuvieran simpáticas y con ganas de vender. Al salir me encontré con Cristina una amiga que conocí en la escuela de Claudia y que hacía mucho no veía. Nos fuimos a tomar un café y a charlar de tejido, hilos, revistas . Ella está tejiendo una mantilla para bebe turquesa divina.Me dí cuenta de cuánto extraño tener con quien hablar de tejido y de las clases que me estoy perdiendo en "Punto de vista"

Para terminar dejo algo para leer sobre las veletas y una foto de mis hijos despidiéndose de su cuarto el día de la mudanza. Fue muy fuerte ver esa imagen que a pesar de la felicidad que teníamos creo que lo dice todo. Terminamos una etapa.

VELETAS


Durante muchos siglos, las veletas, han recorrido infinidad de viajes y han decorado las cimas de edificaciones de muchos países. Antiguamente, los banderines de tejido les mostraban la dirección del viento a los arqueros, tiempo después, las banderas de tela fueron reemplazadas por elementos de metal decorado, con la insignia o escudo de armas del Señor o Noble, y fueron equilibradas para moverse con el viento.
El vocablo "veleta" realmente proviene de la palabra anglosajona "fane" y significa "bandera".
La veleta de tiempo más antigua documentada honró al dios griego Tritón, y adornó la Torre de los Vientos en Atenas, fue construida por el astrónomo Andronicus durante el año 48 A.C. Esta figura, que se cree ha sido de 4 a 8 pies, tenía la cabeza y el torso de un hombre y la cola de un pez.
En Grecia y en Roma pre-cristiana, las veletas de tiempo aludían a los dioses Boreas, Aeolus, Hermes y Mercurio y decoraban las villas de hacendados adinerados.
Normalmente se usaron en las naves Vikingas representando a un animal o criatura de la fábula Noruega, y también fueron populares en iglesias Escandinavas. Estas veletas de tiempo pueden verse incluso hoy en Suecia y Noruega.
En el siglo IX D.C., el Papa decretó que se debía exhibir a un gallo en el domo o aguja de las iglesias Europeas, como un recordatorio de la profecía de Jesús que dijo "que el gallo no cantaría, la mañana después de la Última Cena, hasta que el discípulo Pedro negara que le conocía, tres veces" (Lucas v22 al 34).
Debido a esta historia, "las veletas de gallos" han cubierto las agujas de las iglesias durante siglos, tanto en Europa como en América.
Probablemente estos estandartes que adornaron las torres medievales en Bretaña, Normandía y Alemania son los precursores a nuestras veletas de tiempo modernas.

En la actualidad se fabrican veletas que varían según sus materiales y sus formas adaptándose al estilo arquitectónico del lugar de implantación. Desde la tradicional veleta en volumen, realizada en cobre o bronce martillado, hasta la veleta de silueta, se muestran figuras que intentan representar el espíritu del lugar donde se colocan, llegándose a mostrar figuras de animales, escenas deportivas o figuras de índole comercial como escudos o emblemas.